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18 feb 2009



Hasta siempre masha Wensho….

Escribe: El Mashita Jergón

Una gran tristeza cumpitas hemos tenido en nuestro shungo, cuando nos hemos enterado de la muerte del mashita Wenshito Vásquez, porque sin ninguna duda, este varón ha sido malísimo buena gente, no tenía pereza para ayudar al prójimo y ha sido de manos abiertas para brindarnos su amistad y su cariño. Fue un notario que hacía muchos favores y son pocas las personas en Moyobamba y toda la selva que no le hayan debido algún favor, porque hasta plata prestaba sin pedirte nada, diciéndote que si es para que enderezcas tu vida en algo te ha de servir y luego para no preocuparte te decía: de alguna manera ya vamos a arreglar cholito lindo.
Esa clase de gente ya no se encuentra ni buscando con vela mashas, peor ya con alcuza, porque ahora hemos perdido todo, somos egoístas, manavalques, llullampuros, mishicos, habladores y embelecos, que todo queremos para nosotros, sin querer ayudar a nadie y pensando que vamos a llevar nuestras cosampis a la tumba, cuando allá cumpitas nos vamos como todos, en nuestro cajón y tieso puro y para siempre, para que la gusanera entre hasta en nuestro ojete, así es que no estén haciéndose los chambones con lo que tienen y sepan compartir sus alegrías y lo poco que nos da la vida, con su prójimo como dice esa ashirilla de mujercita Teresita de Calcuta.
Y el cumpa Wensho no solamente era buena gente, sino era un gran cholo, lo que nos hacía reir contándonos las últimas dementerías de su vida, nos esperaba con la frase precisa, con esa sonrisa que nunca olvidaremos, que en medio de sus problemas quería solucionar el nuestro, porque la vida como decía, es una sola y el resto son cojudezas.
Alguna vez me acuerdo que su gran amigo Manolo Portocarrero, que debe estar con él ahora, era un hombre que le gustaba tener al instante todo aparato moderno y es así que trajo el primer fax a Moyobamba y al primero que le ofreció los servicios de esa cosampilla fue a don Wensho. Después de explicarle su funcionamiento, Wenshito le dijo que esas ya son cosas del otro mundo. Se despidió agradecido, pero después de algunos pasos se regresó para decirle directamente a su querido amigo en plan de joda: ” Oye Manolo, más tarde voy a regresar para que mandes mi huevo a Lima”. Los dos se han reído de buena gana hasta querer pishir. Así era don Wenshín, jodido como él solo, juguetón e incomparable.
Malísimo le gustaba la hormiga que compraba en latas para compartir con su familia y el juane avispa era un manjar para él, mandaba a preparar el muy antojerillo donde las mejores juaneteras de Moyobamba y Rioja. Hombre que le gustaba ir al mercado todos los días desde tempranas horas de la mañana y de seguro, ese es un lugar donde siempre le extrañarán, porque bromeaba y se jugaba con las vendedoras del pueblo que le ofrecían con esa picardía de la selva, su cocona, su paiche, su picho huayo y que él les hacía precio dependiendo del tamaño o el olor y si la cocona era tierna o el paiche fresco.
Se quedarán pues cumpitas tantas anécdotas, tantas aventuras del masha Wensho, nosotros desde nuestro humilde tambo en Talega Yacu solo queremos reconocer su bondad y el habernos aceptado hace muchos años ser padrino de uno de mis hijos, el más mutishco y de esa manera ser mi cumpa para toda la vida.
Por eso a mi cumpita le digo, desde el fondo de mi chiquin chiquin, que de una vez me ha dolido su partida, pero su recuerdo estará siempre nipilita en nuestro corazón, que ahora no se porqué medio quiere fallar, sobre todo cuando le veo con su shorcito apretadito a su hijita de mi comadre Rosita Ishapatera, que de la pena dice ha pishido toda la noche con la muerte de mi compadre. Aunque la Juanita Illurra enterándose de esta dementería, le ha dicho que cada mujer le recuerda a alguien por donde más le ha gozado…timbirinas y arrechas… que para que diga mi comadre.
Voyá cumpas a comprar mi flores para ponerle a mi cumpita Wenshito y a rogar para que tata diosito y la Virgencita del Perpetuo Socorro le proteja para siempre y pronto seguro nos vamos a estar viendo allá en la eternidad del cielo donde dicen se van los buena gentes…ojalá nos alcance a nosotros, porque con esta vidita que llevamos, derrepente nos vamos al infierno, a donde va ir de seguro ese Alan shicullo, quien otra vez está jodiendo nuestras vidas.
Hasta siempre Wenshito de mi corazón…¡¡¡
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Atentamente El Mashita Jergón

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